viernes 20 de septiembre de 2019 - Edición Nº289

Policiales | 5 jul 2019

“El objetivo es la prevención, no la represión con los animales”

La Dirección de Cinotecnia del Servicio Penitenciario Bonaerense cría, adiestra y distribuye perros para Seguridad y Detección en los penales de la provincia de Buenos Aires, con el fin de evitar fugas, contrabando y violencia en su interior.


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Perros en la cárceles

La noticia de su jubilación llenó las páginas de los diarios hace apenas unas semanas atrás y la razón por la que estos tres trabajadores del Servicio Penitenciario Bonaerense tuvieron tanta trascendencia es porque son los tres primeros en acogerse a la resolución del Ministerio de Justicia “Viejos Camaradas”.

Esta decisión del Ministro Gustavo Ferrari, le dio la posibilidad a Tequila, Jack y Sunkay, de mudarse con sus mejores amigos tras el retiro. De esta forma, dos ovejeros alemanes y un labrador negro, viven con los tres suboficiales penitenciarios, con quienes fueron un binomio desde el momento de su nacimiento.

Todos ellos, canes y guías, son dependientes de la Dirección de Cinotecnia del Servicio Penitenciario bonaerense, desde donde salieron los 227 perros que trabajan en Seguridad, Búsqueda de personas, Búsqueda de estupefacientes y Búsqueda de explosivos.

Para ello, no solamente se crían y entrenan a los agentes caninos de la dirección, sino que también se capacita a quienes deben manejarlos. Entre el años 2016 y 2019 se capacitaron 140 agentes en las instalación donde casi 40, están bajo la dirección del subprefecto Diego San Sebastián, quienes junto al Jefe departamento perros, Sebastián Figueras y el Jefe departamento veterinario, Matías Rodríguez, llevan adelante un proyecto que tiene como objetivo la prevención dentro de los penales y no la represión en los mismos a través de los animales.

La Dirección de Cinotecnia del SPB ha incrementado su capacidad y labor desde 2016 de una manera exponencial. A fines de 2015 se contaba con 166 perros para cubrir las necesidades de seguridad de 23 establecimientos carcelarios, y en la actualidad son 227 canes y se brinda servicio en 40 penales de máxima o mediana seguridad.

Sebastián Figueras, que tiene como compañera de trabajo a una ovejera Belga llamada Huaca, explicó que hay perros que cumplen más de una función, y remarcó que la formación dependerá de la función que vaya a cumplir, que se definirá por las características de cada animal.

El ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, remarcó que "dotar a las Unidades y, especialmente, al Grupo de Requisa, de perros adiestrados para la detección de sustancias ilícitas es clave para bajar los índices de violencia dentro de los penales. Además, se suman en la colaboración a las fuerzas policiales y al Poder Judicial".

Rompiendo mitos

La instrucción de los animales se realiza a diario y a través del juego. Es necesario aclarar esto, porque está siempre presente en cada conversación sobre los perros detectores, que se los hace adictos a la sustancia que deben ubicar “eso no es así, porque los animales bien instruidos pueden ubicar cualquier sustancia, solo por la recompensa del juego posterior” y agrega “además la tolerancia a cualquier adicción es mucho menor que la que puede tener un ser humano y la vida de un perro se acortaría drásticamente se consumieran drogas”.

Esto puede comprobarse viendo como Figueras trabaja con Huaca, que ataca a un “figurante” (así se denomina al oficial que hace el papel de reo en fuga) con el que luego juega y se deja acariciar. No se denota enojo ni en el ejercicio ni en el juego posterior, todo lo que huaca quiere es su pelota.

Una Dirección en crecimiento

La Dirección de Cinotecnia se encuentra enclavada en pleno corazón de la localidad de Olmos, entre la Unidad 1 y las casas de Régimen Abierto, a las que se las conoce vulgarmente como las Casitas de Casal (por el ministro de Justicia y Seguridad de la gestión de Daniel Scioli, Ricardo Casal).

Sobre la labor que a diario se realiza allí, San Sebastián indicó que “hay mucha confianza en nuestros canes y las autoridades del Ministerio de Justicia apostaron mucho por esta dirección”.

Durante su gestión al frente de “Perros” (así suele denominarse en la jerga a Cinotecnia) se realizó la reforma y ampliación de los caniles, la adquisición de equipamiento para el adiestramiento, vehículos y ejemplares de belga malinois y labradores, y la compra de alimento balanceado y de medicación veterinaria cuya provisión está garantizada hasta fines de 2019.

Resolución de Crímenes a través de los olores

Cuando en 2013 la TV Ucraniana puso en el aire la serie “Sniffer” en donde un detective privado resolvía crímenes a través de los rastros de olor que dejaban los delincuentes, pocos creyeron que esa buena producción televisiva pudiera tener un halo de realidad.

Lo cierto, es que desde Cinotecnia hay un proyecto que bien podría compararse, aunque las narices que detectarían los aromas serían de los perros que allí se entrenen. El proyecto de Odorología forense, es una técnica que se basa en la utilización de los olores para identificar personas. El método es sencillo, se recogen muestras de los distintos olores en la escena de un crimen y se comparan con otras muestras que han recogido el olor de los sospechosos.

Cuba tiene desde 1989 el primer laboratorio de Odorología y extendió esa técnica a otros países. Actualmente se utiliza odorología forense en Holanda, Bélgica, Suecia, Dinamarca, Alemania y Hungría

Los tres jubilados

Tequila vive ahora con Carlos Prelleza, luego de ser protagonista de centenares de procedimientos de seguridad en las cárceles de la Provincia: en requisas, traslados de detenidos, reyertas entre internos y cordones de seguridad en eventos deportivos.

Jack, de 10 años, con experiencias similares a las de Tequila, se mudó a la vivienda del sargento Daniel Micono, y Sunkay, de 11, un labrador negro especialista en detectar drogas, ahora es un residente más en la casa del sargento ayudante Leandro Acosta.

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