En 40 líneas
www.en40lineas.com.ar
sábado 24 de junio de 2017 - Edición Nº1854
El rincón de Nana

Aullando a la Luna

2 mar - El miércoles 22 comenzó la onda encantada del Perro, un gran desafío para accionar desde el corazón siendo conscientes de lo que hay en él.

El trabajo interno es un viaje de ida que culmina en el momento que dejamos este mundo. Cada día abre una oportunidad para poder ser la mejor versión de nosotros mismos. Una de las herramientas para hacerlo nos la proporciona el calendario maya cuando conocemos la misión de la onda encantada del ciclo. Al saber lo que tenemos que trabajar, es más fácil ver el por qué de algunas cosas que nos ocurren en ese tiempo y enfocamos la energía en ello.

Desde el miércoles 22 la vibración nos ayuda a profundizar en nuestras emociones, conocer aspectos de nuestro ser que muchas veces pasan inadvertidos por lo caótico de la vida, sobre todo en estas fechas en las que la mayoría de nosotros organiza su año.

Es tiempo para pedir por los asuntos legales y la intervención divina para solicitar arreglos de cualquier tipo de problema. Nos puede nivelar energéticamente una visita a las montañas, la playa o cualquier contacto con la naturaleza.
En estos días desciende sobre la Tierra el poder del amor universal. Abramos nuestro corazón a la experiencia. La comprensión de este miste­rio otorga sabiduría. Amemos a nuestro prójimo, es otra versión nuestra. Aflora la necesidad de dar, de ayudar, de compartir. Es la magia de esta onda encantada.

Hasta el 6 de marzo en nuestra vida se van a presentar una serie de eventos que van a contribuir a organizar el aspecto emocional. Es hora de que conozcamos realmente cuál es nuestra capacidad de amar. En ocasiones es mucho más fácil culpar a las circunstancias sobre las situaciones que no entendemos en cuestión de relaciones: a veces sólo existe confusión por el simple hecho de ignorar lo que realmente queremos o qué es lo que hacemos por ello.

El amor no se exige, se da a manos llenas y así también es como llega a nuestra vida. Se nos ha enseñado a que debemos reclamar las cosas, esperar que nos den antes de ofrecer, como si fuera una moneda de cambio: nada más alejado de la esencia del amor.

Amar incondicionalmente tampoco significa dejarnos olvidados por los demás, el amor se irradia, no se consigue “afuera”. Cuando irradiamos el amor hacia nosotros, atraemos aquellas relaciones que sanan, salimos del círculo vicioso del amor tóxico.

Aprovechemos estos días para premiarnos con aquello que nos de alegría ya sea un paseo, una afición o una visita a un amigo que hace mucho no vemos. Demostremos el cariño a todo el que podamos y así seremos generosos tanto con nosotros como con los demás. Expresemos nuestro corazón en cada acto y vivamos intensamente cada momento honrando el “aquí y ahora”.

Les deseo un tiempo de encuentro y armonía. Felicidad para todos.

Nana

Comentarios

Más noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias