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lunes 11 de diciembre de 2017 - Edición Nº2024
Turismo

Pasaje Dardo Rocha: Un verdadero símbolo de la identidad platense

25 feb - Creado para albergar la Estación de Trenes de la ciudad capital, se convirtió con el tiempo en símbolo de la cultura y la identidad platense.

Un año después de la fundación de la ciudad de La Plata, el Ferrocarril del Oeste comenzó a construir lo que sería la estación de trenes “19 de Noviembre”, inaugurada cuatro años después, en 1887.
El edificio que fue diseñado por el arquitecto italiano Francesco Pinaroli y combinaba elementos del neo renacimiento italiano con una mansarda de fuerte influencia francesa, fue ubicado en el centro cívico de la ciudad de La Plata, enmarcando la plaza San Martin junto a la casa de Gobierno y al edificio de la Legislatura Provincial.
Su fachada externa deriva de la imagen de los palacios franceses del siglo XVII, aunque su composición interior es típica de las casas romanas, con un patio central y habitaciones en todo su perímetro, con una galería articulando entre ambos espacios.
Su estructura es típica de los edificios del clasicismo, elevado en un podio, de pronunciada horizontalidad y simetría axial. La enorme dimensión del patio central (ya que allí estaban sus andenes donde maniobraban las formaciones ferroviarias) le otorga una amplia funcionalidad y gran flexibilidad de uso.
En 1885, apenas dos años antes de su inauguración, un gran incendio estuvo a punto de destruirlo, pero la ciudad se movilizó para apagarlo. Fue el ingeniero Pedro Benoit quien organizó su rescate de las llamas y de allí se provino la formación del primer cuerpo de bomberos de la ciudad. El fuego consumió los techos y la mansarda que los adornaba, por lo cual se decidió realizar una losa que derivó en una azotea plana.
En 1887 quedó inaugurada la primera terminal del Ferrocarril Oeste, con la llegada de la histórica locomotora “La Porteña” al frente de un expreso conformado por seis vagones, que también viajó hasta los talleres de Tolosa, inaugurados justamente ese día.
En 1899 el ramal fue adquirido por el Ferrocarril del Sud, y debido al gran crecimiento al que se veía sometida la capital provincial, cuatro años después se decidió trasladar la estación a su actual emplazamiento en 1 y 44, lugar en el que permanece desde 1906.
Así, durante dos décadas el edificio permaneció abandonado y sin función alguna. Pero en 1926 el gobernador Luis Monteverde decide remodelarlo para convertirlo en un complejo que incluyera oficinas, locales comerciales y culturales, salas para concierto de cámara, pequeños teatros y un gran espacio central para exposiciones.
Fue la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires, quien puso a cargo del trabajo para remodelar el solar donde se encontraba la estación del Ferrocarril Sur a los arquitectos Quince y Cooke, mientras que la ejecución de la obra que terminaría en 1928, correspondió a los constructores Seminara y Cia.
Una vez finalizado, fue rebautizado como Pasaje Monteverde (en honor al gobernador que ordenó su reutilización) y se realizaron en él exposiciones industriales, galerías pictóricas, obras del Museo Provincial de las Bellas Artes, conciertos, festivales y hasta partidas simultáneas de ajedrez. Pero en 1930 adopta el nombre del fundador de La Plata y pasa a denominarse “Pasaje Dardo Rocha”, nombre que aún conserva.
Además de sus usos relacionados al arte y la cultura, este pintoresco lugar fue sede provisoria del Ministerio de Acción Social, de LS 11 Radio Provincia, de la Dirección de Telégrafos, Asesoría Letrada, Ministerio de Trabajo y Archivo Histórico de la Provincia. También albergó desde 1944 y durante casi cuatro décadas, al Correo Argentino, hasta que se mudó a su nueva sede apenas a dos cuadras de allí.
En 1982, fue renovado para acoger la cena de gala con que se festejó el centenario de la ciudad, y quizás esa haya sido su función más importante después de haber sido estación ferroviaria, hasta que en 1994 albergó la Convención Constituyente en 1994. Luego de esto, fue ingresado al patrimonio de la comuna y nuevamente restaurado y reequipado para, desde 1999, volver a ser un Centro Cultural de vanguardia.
Para ello se realizó un refuerzo a su centenaria estructura, se agregó un moderno sistema de iluminación, además de realizársele trabajos de limpieza y reacondicionamiento externo, así como en plaza de acceso.
Las obras respondían a los estándares internacionales y se restauraron los suelos, columnas, aperturas de vanos. Se buscó que la luz natural inunde las galerías, creando el clima de serenidad necesario para todo tipo de acercamiento a un hecho estético. Además las cortinas que enmarcan los ventanales exteriores permiten filtrar la luz, logrando dentro de una leve opacidad, visualizar el exterior hacia la calle, anulando el cansancio psíquico y visual conocido como “síndrome museístico”.
Durante su remodelación final, obreros encontraron un túnel que apuntaba hacia el edificio del Banco Hipotecario Nacional. Una pared de ladrillos impedía seguir el camino y se decidió preservarlo para futuras investigaciones.

Los mitos urbanos sostenían que era un pasadizo por el cual se cargaban y descargaban los fondos entre la entidad crediticia y la estación ferroviaria, algo que parece poco probable, porque el banco comenzó a construirse en 1928, 22 años después de que por allí pasase el último tren.
En la actualidad el centro ofrece muestras artísticas transitorias, y en sus instalaciones funcionan el Museo de Arte Contemporáneo de La Plata, que cuenta una importante colección de artes plásticas; el Museo Gráfico y Fotográfico, un espacio destinado a muestras fotográficas; y el Museo de Arte Municipal, que posee numerosas obras de artistas platenses.
Hoy, el Pasaje Dardo Rocha es junto al Teatro Argentino, uno de los exponentes más importantes de la actividad Cultural de la ciudad y un verdadero símbolo de la identidad platense.

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