En 40 líneas
www.en40lineas.com.ar
jueves 17 de agosto de 2017 - Edición Nº1908
El rincón de Nana

Amor de oro

10 feb - Existen momentos que nos llevan a enfocarnos en lo esencial. Esos instantes tienen las notas de un ritual que celebra a la vida misma.

Existen en el mundo innumerables rituales propagados por las diferentes religiones, creencias, prácticas familiares e incluso en el ámbito científico. Los rituales son importantes ya que forman parte de lo que somos, tanto individual como colectivamente.

Las diferentes definiciones de rito y/o ritual lo clasifican como una práctica cultural y es porque está ligado fuertemente a lo simbólico ¿Por qué son importantes?

Hace poco tiempo mis padres celebraron sus bodas de oro. Este tipo de ritual es el que nos lleva a reflexionar sobre el camino recorrido por dos personas que se aman. Uno de los mayores misterios de la vida que desde el inicio del lenguaje tratan de explicar artistas y científicos es el amor. Una pequeña parte de los que llegan a cumplir 50 años de matrimonio eligen renovar sus votos y, quienes lo hacen, reflejan en el ritual la importancia de la historia vivida.

El valor del ritual en nuestra sociedad tiene que ver con el hecho de anclarnos en el momento presente. Lo más difícil en estos tiempos es investir de importancia al “aquí y ahora”. Los seres humanos estamos tan preocupados por el pasado o el futuro que se nos escapa entre los dedos el mismo presente que, en definitiva, es lo único que realmente tenemos: es el tiempo en el que vivimos.

Para construir un futuro luminoso, lo único que se necesita es enfocar la atención en lo importante y, para ello, tenemos que ser conscientes de qué es lo importante y no dejarnos llevar por “lo que debería ser”.

Veamos el día de San Valentín: existen varias teorías sobre esta celebración. Algunos afirman que los orígenes se encuentran en San Valentín, un romano que murió el 14 de febrero del 269 a. C por no renunciar su fe cristiana e intentar ayudar escapar a los cristianos de los cárceles de los romanos. Según otras versiones, San Valentín era un sacerdote durante el reino de Claudio II quien decidió que los hombres jóvenes soldados no podían casarse pero Valentín siguió casando a parejas jóvenes en secreto hasta que fue descubierto. Cuenta la leyenda que el clérigo dejó una carta de despedida a la hija del carcelero de quien se había enamorado, y ésta sería desde entonces la primera carta de amor de San Valentín.

A pesar de las diferentes versiones de la historia, el 14 de febrero está dedicado al amor en todas sus formas. Aquí lo importante no es ni el regalo, ni el decorado sino la celebración misma: así como no existe una forma establecida para amar, tampoco existe una única forma de demostrar el amor, pero lo hacemos consciente.

Este año podemos realizar un ritual (que no ocurre todos los años) con el que podemos celebrar y proteger el amor que tenemos además de atraer a quien nos está destinado/a. Para ello vamos a necesitar: un velón o vela rosa, un sahumerio de rosas o un hornillo con el aroma de rosas, una estampita del arcángel Chamuel, una rosa y aceite esencial de rosas.

Antes de dormir, encendemos el velón, el sahumerio y colocamos la rosa junto a la estampita; además, colocamos una gota de aceite de rosas en el plexo cardíaco -a la altura del corazón- en la nuca y en el entrecejo. Enfocamos los pensamientos visualizando una luz rosa que ingresa y se expande en toda la habitación. En tanto llega el sueño a nosotros repetimos:

Arcángel Chamuel y SanValentín,

que el amor destinado llegue a mí.

Mi alma se eleva y cuando despierte,

el Cosmos ilumina mi suerte.

Al día siguiente, cuando se consuma el velón o la vela, tiramos los restos junto con la rosa a un cauce de agua y dejamos la estampita de Chamuel bajo la almohada durante 7 días.

Querido lectores, que tengan un bello tiempo: que el amor ilumine nuestras vidas, ahora y siempre.

Nana

Comentarios

Más noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias